El continuo hacer y hacer de cada día actúa como una nube de humo que te impide reconocer qué está pasando en tu vida a todos los niveles: con tu salud, tus relaciones, tu estado de ánimo, tus proyectos y sentido vital. Es difícil llevar a puerto un barco sin saber dónde nos encontramos, ¿no? Necesitamos parar y reconocernos. Aprende cómo puedes hacerlo.