La única forma que tenemos de poder realizar cambios y ajustes para equilibrarnos es reconocer cómo nos encontramos. Y en el continuo hacer y hacer es difícil que prestemos atención a nuestro nivel de energía, dificultades físicas, estrés, ansiedad... Repitiendo esta práctica de forma diaria, mejorarás este aspecto y te ayudará ENORMEMENTE a «bajar de revoluciones» y mejorar tu estado y calidad de vida.