Los procesos de inquietud y ansiedad propios de un estado de alerta y activación anticipadora, generan un patrón respiratorio que incrementa la angustia y que se denomina hiperventilación. Para equilibrarlo de forma natural podemos establecer un nuevo patrón respiratorio: la hipoventilación, que trabajamos formalmente en el curso de 8 semanas y que establecemos como "kit de emergencia" a través de esta sencilla y poderosa práctica.